Siempre he defendido la tesis de que un buen gobierno necesita una buena oposición. Y no puede ser diferente en este gobierno que ha sido de lejos muy superior a los gobiernos Pastrana, Samper, Gaviria y de ahí para atrás. Tal vez en este gobierno es en el que los críticos han tenido más oportunidad de hacer oposición y donde más visibilidad se les ha dado, siendo esto la mejor cualidad y logro del gobierno Uribe. Personas como Piedad Córdoba, Héctor Elí Rojas, Cecilia López, Gustavo Petro y Jorge Robledo entre otros, han desempeñado una función de oposición muy sana para el país. Que a veces los uribistas no compartamos los conceptos de ellos por las grandes diferencias ideológicas es distinto, pero si hay que ser claro que con el control político que estos señores hacen, el país ha salido con mejores resultados.
El debate de Carimagua por parte de la Senadora Cecilia López ciertamente evitó un error aparente. Tal y como lo plantea el ministro Arias, es un debate que el país se tiene que dar, pero lo que no supo la Senadora es que no sólo evitó que Carimagua pasara a verse como un error sino que también le salvó el puesto al ministro. Tal vez el ministro tenga razón y Carimagua habría podido ser bien adjudicado, quizá eso si era lo correcto, pero cuando no hay claridad, cuando quedan vacios en el pensamiento de los Colombianos sobre un acto político, pues simplemente el hilo se rompe por el lado más fino, que en este caso habría sido el puesto del propio ministro.
Ahora bien, a veces la oposición crítica por criticar y con tal de salir en medios hacen cuanto show o cuanto comentario absurdo e impensable se pueda hacer. Y otros como Iván Cepeda llevan esto al extremo con tal de salir cada noche en los medios. La estrategia es buena y válida; es obvio que si uno se queda dormido viendo el noticiero (mirando a Iván Cepeda) y se levanta y ve otro noticiero (con Iván Cepeda), pues terminará uno al otro día no contando ovejas sino “Ivanes”. Y es claro que el señor Cepeda simplemente está en una campaña para el Senado, y si le preguntáramos el por qué se lanza al Senado, diría que la gente y los amigos le aconsejaron eso, pero no, seguramente todo andaba fríamente calculado.
Pero lo malo del asunto no es que el señor Cepeda ande en campaña, al contrario es bueno y es válido, lo malo realmente es que está haciendo parecer al gobierno como un gobierno de primíparos, y todo lo bueno que hemos resaltado al comienzo de la columna se está hiendo por la borda. No se ve bien que el propio presidente salga a atacar y a exigir verdad a Gustavo Petro, a León Valencia o a criticar al mismo Cepeda. Y no está bien porque, este es el gobierno en el que más garantías se le han dado a la oposición como para que lo que se ha hecho con la mano se dañe con el codo por unos simples comentarios. No podemos mezclar los procesos de paz del pasado, y si en ese tiempo se aceptó el perdón y el olvido, pues no podemos cambiar las reglas del juego ya después de haber terminado; ya tocó olvidar.
El gobierno no va a tener más de 85% de popularidad porque eso sería voltear la oposición, y si lo hace ya no es para pedir segunda reelección sino mas bien para volver a Uribe rey y empezar la monarquía. Entonces lo que tiene que hacer el gobierno es seguir trabajando, trabajando y trabajando como se ha venido haciendo, porque en la política las cosas se ganan en las urnas y esto se logra mostrando un buen trabajo y unos buenos proyectos. Pero el gobierno Uribe no puede seguir saliendo a descalificar personas porque terminan los mismos funcionarios descalificando a todo el mundo, como le pasó al comisionado Restrepo, y ahí sí cómo el jefe lo regaña si él ha hecho lo mismo. De todas formas, ojalá que el presidente no empiece de nuevo a estar en campaña porque con el 85% le alcanzan los votos y la imagen hasta para regalar aun sin el apoyo de la bancada, porque no creo que alguno de ellos sea capaz de ponerse en punta de lanza contra el fenómeno Uribe en las urnas.



1 comentario:
Tienes tanta razón, qué haremos con este precioso presidente TAN impulsivo... ah bendito paisa.
Publicar un comentario